Los ingredientes utilizados dentro de la dieta occidental pueden triplicar el riesgo de recaídas de los pacientes que padecen cáncer de colon, a diferencia de aquellos que llevan una alimentación rica en frutas y hortalizas, pollo y pescado.
Esta conclusión se obtuvo tras un estudio realizado a 1.009 personas que tenían un tumor en estadio III, es decir con ganglios afectados, que recibían quimioterapia. La investigación duró cinco años y tras ese tiempo 324 pacientes experimentaron una recaída, 223 murieron al reaparecer el cancer y otros 28 fallecieron por otras causas.
Dentro del análisis de los patrones alimenticios, los expertos pudieron detectar que el riesgo de que el tumor volviese a aparecer era hasta tres veces superior en los pacientes que llevaban una dieta a base de carne roja y grasas, dulces o comidas procesadas. Las posibilidades de morir de estos pacientes con cáncer también era mucho mayor a la de los pacientes que mantenían una dieta rica en frutas, verduras, pollo y pescado.
Los científicos destacan que ésta es la primera vez que se observa el efecto de la dieta en una población de supervivientes de cancer de colon, por lo que destacan que las conclusiones –publicadas en la revista 'The Journal of the American Medical Association'-- no pueden ser del todo definitivas hasta que no se proceda a otros estudios complementarios.
No obstante, explican que una de las causas de este fenómenos puede se que los ingredientes de una dieta occidental podrían propiciar un entorno que permita a los restos de enfermedad microscópica volver a proliferar y expandirse.
También es posible que las personas con una dieta rica en grasas adquieran tumores más agresivos y más propensos a recaer; aunque los científicos no observaron ninguna relación entre la alimentación y ciertas características biológicas del tumor relacionadas con su capacidad para recaer.