El mal comer es un hábito que está muy arraigado en esta época moderna. Pero las estadísticas parecen revelar que, pese las fuertes inclinaciones por la “comida basura”, los hogares dan buena parte de su espacio a los alimentos que le proporcionen beneficios para su salud.
Estudios realizados por la empresa de investigación de mercados AC Nielsen revelan que el 89% de las familias españolas (más de ocho de cada 10) reconoce que consume relacionados con la salud, los llamados alimentos "saludables", con el objetivo de prevenir enfermedades o mantener un buen estado físico. Entre este tipo de productos, los más demandados son los bajos en grasa (56%), los de alto contenido en fibra, integrales o con bífidus (45%).
De esta manera, el 41% de los hogares consume productos sin azúcar, incluidos los calificados como 'light', para tratar el sobrepeso o a causa de padecer diabetes, mientras que un 33% compra productos enriquecidos en calcio. Otros de los productos relacionados con la salud preferidos por los españoles son aquellos que contienen soja, los bajos en sal, productos específicos para mantener los niveles de colesterol o los que no tienen gluten.
Entre las razones que dan los consumidores encuestados para comprar y consumir este tipo de productos, dos de cada tres los compra porque los considera buenos aliados de la dieta diaria les ayudan a mejorar su salud, si bien sólo una pequeña parte reconoce que les gusta o que tiene un buen sabor.
No obstante, más de la mitad de las personas que dice comer de forma equilibrada y hacen ejercicios por cuestiones de salud o dieta, reconocen que padecen alguna dolencia física. Aunque no revelaron a que se debe esta contrariedad, algunos especialistas médicos insisten en que muchas veces las personas no comen de forma tan saludable como creen y sus cuerpo no recibe la compensación de vitaminas y nutrientes que requiere.
Por último, existe un grupo de 'despreocupados', en el que se engloba a un 22% de los españoles, la mayoría de ellos gente joven y que por el momento no sufren ninguna dolencia especialmente preocupante, aunque reconocen que de no llevar una buena dieta podrían sufrir riesgos a futuro.