La llamada comida basura es una de las principales causas de la obesidad, en especial, en el período de la infancia. Pero la adicción a este tipo de alimentos que van en contra de una dieta sana, comienza desde el útero materno, según un estudio divulgado por el 'British Journal of Nutrition'.
El estudio señala que los hábitos nutricionales de los niños pueden estar condicionados por el tipo de dieta que mantuvo su madre durante el embarazo, es decir, que aquellas mujeres que comen alimentos “malsanos” mientras dan pecho puede influir en el peso de sus hijos de forma muy negativa.
“Tener una dieta en la que se consuman grandes cantidades de comida basura durante el embarazo o la lactancia, puede afectar al control normal del apetito y fomentar una afición excesiva a ese tipo de comida en los hijos", indicó la directora del estudio, Stephanie Bayol, del Royal Veterinary College de Londres.
Sobre este aspecto, el Colegio Real de Comadronas advirtió que muchas mujeres embarazadas desconocen lo que es realmente una dieta sana, y aclaró que es un mito que cuando las madres están embarazadas “coman automáticamente por dos”, lo que las impulsa no llevar una dieta correcta.
El profesor de medicina reproductiva en los hospitales ingleses de Leeds, Adam Balen, aplaudió el estudio y dijo que esta investigación viene a reforzar el mensaje que se les inculca a las mujeres durante el embarazo sobre la importancia de llevar una dieta sana durante el período de gestación, pues esto no sólo la favorecerá a ella sino también a la salud de sus hijos.