El foi gras, el chocolate negro, las ostras y los huevos de codorniz aportan a nuestro organismo la dosis de relajación y alegría que necesitamos para llevar una vida saludable.
Después de los excesos muchos de nosotros recurrimos erróneamente a las dietas de choque.
La Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha elaborado una guía sobre falsos mitos alimentarios en la que se desmitifican creencias falsas como que el pan engorda o que los productos integrales adelgazan.
La Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda masticar despacio y no abusar de grasas ni alcohol para que las comidas de Navidad no afecten a nuestro organismo.
Investigadores españoles del Instituto Catalán de Oncología y de la Universidad de Granada han demostrado a través de un estudio que el aceite de oliva virgen extra tiene componentes que son eficaces contra el cáncer de mama.
Aunque parezca un mito, la belleza no sólo depende de lo que nos cuidemos por fuera, sino que nuestro estado anímico también deja huella en nuestro aspecto externo.
Numerosos estudios han demostrado que la terapia fotodinámica se puede emplear para fines estéticos, entre ellos el rejuvenecimiento de la piel.
Según un estudio publicado en la revista Arcives of Internal Medicin añadir frutos secos a una dieta rica en frutas, verduras y pescado es muy saludable dado que reduce el riesgo cardiovascular, la obesidad, hipertensión, el colesterol y el síndrome metabólico.
Los españoles disponen de un teléfono de la dieta mediterránea en el que podrán consultar todas las dudas que tengan respecto a la dieta.
En Navidad no hay que abandonar la dieta puesto que los excesos y la mala alimentación pueden afectar a la buena forma física y a la calidad de la piel.